Tema del mes: Carne, Sangre, Huesos, Espacio Vacío

Junio 2015

Kayashayoh sambandha samyamal laghu tula sampatesh cha akasha gamanam

“Al realizar samyama en la relación entre el cuerpo y el éter el cuerpo se vuelve ligero como una bola de algodón, y el cuerpo levita en el espacio. ”

-YSP III.43 Traducción de Shri Brahmananda Sarásvati 

El mundo que experimentamos es un lugar lleno de cuerpos sólidos que interactúan y chocan unos con otros, ¡sobre todo si tomas algún tipo de transporte público en cualquier ciudad densamente poblada del mundo! Estamos plenamente convencidos que estos otros cuerpos son sólidos y que entran en contacto con nuestro cuerpo sólido. Otra cosa que creemos ciegamente es que somos pesados y que el peso del cuerpo nos atrae hacia la Tierra. Nos preocupamos por no caernos y morir, en lugar de preocuparnos por salir volando por algún lado. Cargamos constantemente peso, y nos agobiamos cuando nuestro mundo se derrumba. Algo importante que decir tiene “peso”, mientras las cosas que son frívolas las tomamos “a la ligera”. Desde niños nos han enseñado a pelearnos con la gravedad, primero para erguirnos, después para caminar, etc. La gravedad se convirtió en nuestra enemiga, la causa aparente de que dos objetos choquen entre sí. Cuando vamos envejeciendo, nuestra lucha corporal en contra de la gravedad empieza a perder fuerza, y algunas partes de nuestro cuerpo empiezan a ceder y colgarse en dirección de la tierra. Nuestra columna se encorva al frente, y la pesadez de la vida hace que el corazón y los pulmones colapsen.  Pero dentro de todo esto hay buenas noticias: todos estos cuerpos sólidos chocando entre sí son resultado de una idea que proyectamos en el mundo que nos rodea. Lo vemos en nuestro mundo porque creemos que en realidad sucede. Nuestro cuerpo y los demás que encontramos tienen la apariencia de ser sólidos. Consideramos a nuestro ser como algo sólido, y sentimos que el espacio vacío (el mayor componente corporal) es algo ajeno a nosotros. Nuestra identidad se basa en objetos sólidos que poseen características como forma, color y peso. Cuando nos identificamos con esa forma, color y peso en nuestro cuerpo también nos identificamos con limitaciones de fuerza, flexibilidad y vigor.  Para poder mantener la solidez, tanto el cuerpo como la mente tienen que volverse inflexibles, intolerantes e ignorantes. Nos identificamos con la pesadez y la solidez, en lugar de la ligereza y la sutileza. De hecho, si pudiéramos comprimir a todos los humanos en una masa sólida, sin espacio, obtendríamos una masa del tamaño de un cubo de azúcar –estamos básicamente vacíos. Desde una plataforma práctica experimentamos cuerpos sólidos que se mueven en el espacio vacío, pero una mejor forma de describir lo que ocurre es: vacuidad en el vacío.  Muchos de nosotros experimentamos la gravedad como una fuerza que emana de la Tierra y nos acerca a ella. Einstein propuso que la gravedad es en realidad la curvatura del continuo del espacio/tiempo causado por la presencia de un cuerpo sólido y pesado, como la Tierra.  ¡El sugiere que es como resbalarnos por un agujero de un conejo, y no caernos al vacío! Algunos físicos cuánticos especulan que la gravedad puede ser la fuerza universal que se mueve a través de varias dimensiones de existencia. Quizás con la práctica de ásana, adoptando varias formas y usando gravedad, estamos enviando mensajes a otras dimensiones usando la gravedad como ondas por las que viaja la información… Ahora bien, no confundas la gravedad con el electromagnetismo, que es la clave para entender la levitación. El meollo de asunto está en los electrones. Cada átomo que  conforma las moléculas en tu cuerpo tiene una capa externa de electrones que poseen una carga negativa. Cuando un electrón con carga negativa se topa con otro, se repelen, como lo hacen dos polos iguales en dos imanes. Esta fuerza electromagnética es suficientemente fuerte para resistir el tirón de la gravedad. Los electrones de los átomos en las plantas de tus pies repelen los electrones en los átomos del piso. Tú crees que caminas sobre el piso, ¡pero en realidad estás flotando ligeramente sobre la superficie! La capa de electrones también puede compartir electrones con átomos cercanos cuando no los tiene, y eso hace que nos aferremos a las cosas y las moléculas se mantengan unidas.  Bodhi rupam bodhi-sattvam, bodhi-gamyam anamayamParam-satyam param-shantam, param-brahma parat-param A través de la intuición, experimentamos la forma y la esencia de la inteligencia. Es pura, simple y  trascendental. Es la realidad última, es realidad última y tranquilidad última, conocidas como Brahman. Es más pequeña que un núcleo y abarca todo a su vez. ¿Cómo puede algo ser más pequeño que lo más pequeño y más grande que lo más grande al mismo tiempo? Es sencillo - está vacío. Los átomos que componen las moléculas en tu cuerpo están 99% vacíos. Si pudieras agrandar un átomo al tamaño de un estadio de futbol, el núcleo sería del tamaño de una naranja en el campo, y los electrones estarían distribuidos en las gradas del estadio. Lo que resta es espacio vacío –ligero como una bola de algodón.

Junio de 2015 — David Life

Tips de enseñanza:

  • La carga negativa de los electrones forma una capa externa en el átomo que repele otras cargas negativas, impidiendo así el contacto. Esto se puede demostrar con dos imanes – cuando dos polos negativos se juntan y no se tocan, sino que se repelen. Cuando te sientas en el piso ¡estás de hecho flotado en él!
  • Si pudieras cambiar la identificación a ese espacio vacío del cual somos parte –se liberarían nuestras acciones y pensamientos. Cuando las acciones y pensamientos emergen de un espacio ilimitado y sin restricciones, son por naturaleza frescos y creativos. ¡Nuestros cuerpos en realidad no tienen peso!
  • La gravedad no puede opacar el electromagnetismo y es la fuerza electromagnética que hace que los átomos se junten o se separen. 
  • Los átomos pueden compartir electrones. Esto hace que los átomos se unan hasta que encuentren un equilibrio y se vuelvan a separar. Cuando un globo recibe una carga estática (por ejemplo frotándolo en tu cabello) resistirá la gravedad y se pega a la pared (esta es una gran demostración de la levitación). 
  • Otro buen ejercicio este mes es simplemente una bolita de algodón. Cuando la soplas de las palmas de tu mano gentilmente flota hacia el piso. Esta ligereza es la que alude el Yoga Sutra cuando realizamos samyama entre la relación entre cuerpo y espacio. Enseña como flotar hacia/desde una ásana.
  • “Flota como mariposa, pica como abeja”. Mohamad Ali.
Yoga Puebla